Añadimos una capa de descubrimiento que va más allá del directorio. Cada ficha de artista o compañía propone entidades relacionadas que reflejan cómo funciona realmente el sector. No es una lista, es una red viva.
Además de la Guía, fortalecimos todo el ecosistema de contenidos: mejoramos las secciones que el sector necesita siempre actualizadas (Convocatorias y Actualidad) y construimos desde cero las que la ODD considera estratégicas (Proyectos y Formación).
La migración fue tan importante como el diseño. Trasladar, ordenar y reclasificar el contenido existente no era una tarea secundaria. No queríamos hacer una web nueva sobre un caos antiguo, sino construir un sistema que funcionara de verdad para quienes ya conocían Guía de la danza, y para todos los que están por llegar.